"Más vale honra sin barcos, que barcos sin honra", la frase que le hizo entrar en la leyenda naval española
Ante la disparidad de fuerzas y la presión para rendirse o retirarse sin combatir, se atribuye a Méndez Núñez la célebre sentencia que resume el espíritu con que afrontó la misión, convertida desde entonces en una de las divisas no oficiales de la Armada española. La escuadra regresó a España sin haber perdido un solo buque, aunque sin lograr tampoco una victoria militar decisiva, en lo que se recuerda más como un gesto de honor que como un triunfo estratégico. Méndez Núñez murió apenas tres años después, en 1869, posiblemente a causa de las secuelas de sus heridas, y sus restos descansan hoy en el Panteón de Marinos Ilustres de San Fernando.