Huyó tras el atentado, pero murió por un disparo dos días después en circunstancias nunca aclaradas
Tras lanzar la bomba, Morral escapó a la redacción del periódico anarquista El Motín, cuyo director le ayudó a esconderse antes de que abandonara Madrid. Dos días después fue reconocido cerca de Torrejón de Ardoz por un guarda que intentó detenerlo; según la versión oficial, Morral disparó al guarda y después se suicidó, aunque los informes forenses posteriores generaron dudas sobre si realmente se trató de un suicidio o de una ejecución sumaria. El periodista José Nakens, que le había ayudado a huir, fue condenado a nueve años de prisión, mientras que el propio Francisco Ferrer Guardia, señalado como posible instigador, fue absuelto.