Draconum
Hic Sunt Dracones
Donde los mapas terminan, comienza la historia

La calle Mayor llevó su nombre durante la Guerra Civil, hasta que el monumento a las víctimas fue derribado y reconstruido

En 1908 se levantó un monumento en memoria de las víctimas frente al edificio desde el que se lanzó la bomba, obra de los escultores Enrique Repullés y Aniceto Marinas. Durante la Guerra Civil, la calle Mayor fue rebautizada brevemente como calle de Mateo Morral y el monumento a las víctimas fue derribado, reutilizándose parte de sus lápidas en otro monumento militar. Terminada la contienda, la calle recuperó su nombre original, y en 1963 se instaló el monumento que puede verse hoy, obra de Federico Coullaut-Valera: un ángel arrodillado que sostiene un pergamino con la inscripción "Madrid 1906-1963".