Los almorávides cruzaron el Estrecho y desembarcaron en Algeciras para frenar el avance cristiano
El 30 de julio de 1086, el ejército almorávide de Yusuf ibn Tashfin cruzó el Estrecho de Gibraltar y desembarcó en Algeciras, respondiendo a la llamada de auxilio de los reinos taifas frente al avance castellano tras la caída de Toledo. Meses después, en Sagrajas, infligirían una de las derrotas más duras sufridas por Alfonso VI, y su intervención frenaría la Reconquista casi un siglo.