San Francisco Javier desembarcó en Japón para iniciar la primera misión cristiana del país
El 27 de julio de 1549, el misionero jesuita navarro Francisco Javier llegó a la ciudad japonesa de Kagoshima, convirtiéndose en el primer misionero cristiano en pisar suelo japonés. En apenas dos años de estancia, sentó las bases de una comunidad cristiana que llegaría a contar cientos de miles de fieles antes de las persecuciones del siglo XVII.