Augusto entró en Alejandría y anexionó Egipto, poniendo fin a tres siglos de dinastía ptolemaica
El 1 de agosto del año 30 a.C., Octavio (futuro Augusto) tomó Alejandría tras la derrota final de Marco Antonio y Cleopatra, que se habían suicidado días antes. Egipto pasó a ser una provincia personal del emperador, tan rica y estratégica que ningún senador podía visitarla sin permiso expreso.