Draconum
Hic Sunt Dracones
Donde los mapas terminan, comienza la historia

Almanzor saqueó Santiago de Compostela y obligó a los cristianos a cargar sus propias campanas

El 10 de agosto de 997, las tropas de Almanzor arrasaron Santiago de Compostela, respetando únicamente la tumba del Apóstol por orden expresa del caudillo. Como trofeo, se llevó las campanas de la catedral hasta Córdoba, donde según la tradición fueron cargadas a hombros por prisioneros cristianos y refundidas como lámparas para la Mezquita.