Draconum
Hic Sunt Dracones
Donde los mapas terminan, comienza la historia

El fuego griego calcinó a la flota árabe y salvó a Constantinopla de la conquista

El 15 de agosto de 718 terminó el segundo gran asedio árabe a Constantinopla, después de que el fuego griego —un arma incendiaria cuya fórmula sigue sin conocerse con certeza— destruyera buena parte de la flota omeya. La derrota fue tan devastadora que los árabes no volverían a intentar tomar la ciudad durante más de siete siglos, hasta 1453.