Elcano escapó de una isla portuguesa fingiendo ser un comerciante perdido
En 1522, la Victoria recaló en las islas de Cabo Verde, territorio portugués, para reabastecerse de víveres tras meses de hambruna que ya habían costado la vida a varios tripulantes. La tripulación dijo venir de América, ocultando que regresaban de las Molucas por la ruta occidental, lo que habría violado el Tratado de Tordesillas y delatado su éxito comercial. Los portugueses sospecharon al ver el estado de la nave y retuvieron a 13 hombres en tierra que habían bajado a comerciar; Elcano, al descubrir el engaño, zarpó de inmediato con los pocos que quedaban a bordo para evitar perder el barco entero y, con él, la prueba de que la vuelta al mundo era posible.