En Mohács, Solimán aniquiló al reino de Hungría en apenas dos horas de combate
El 29 de agosto de 1526, el ejército otomano de Solimán el Magnífico destrozó a las fuerzas húngaras del joven rey Luis II cerca de Mohács, que murió ahogado al huir del campo de batalla. La derrota fue tan catastrófica que Hungría quedó dividida durante más de siglo y medio entre otomanos, austríacos y un pequeño reino vasallo.