La escuadra de Carrión persiguió y abordó a los piratas dos veces antes de la batalla decisiva
En junio de 1582, una flotilla española modesta —la galera Capitana, el navío ligero San Yusepe y cinco embarcaciones menores— zarpó de Manila al mando de Juan Pablo de Carrión y bordeó la costa de Luzón rumbo a Cagayán. Antes de llegar a tierra, los españoles ya habían trabado combate con el enemigo dos veces: primero avistaron un champán pirata en el mar de la China Meridional y lo cañonearon hasta obligarlo a retirarse; poco después, en un segundo choque naval, abordaron una embarcación enemiga y combatieron cuerpo a cuerpo sobre su propia cubierta. Ninguno de los dos encuentros fue decisivo: la fuerza principal de Tay Fusa seguía esperando en tierra.