Draconum
Hic Sunt Dracones
Donde los mapas terminan, comienza la historia

Carrión mandó untar las picas con sebo para que los piratas no pudieran arrebatárselas

En la playa de Cagayán, la tropa de Carrión formó en líneas clásicas: piqueros al frente, rodeleros con espada y escudo detrás, y arcabuceros y artilleros cubriendo ambos flancos. Los wakō de Tay Fusa, muy superiores en número, cargaron en oleadas sucesivas contra esa formación. En la primera carga, culebrinas y arcabuces causaron numerosas bajas entre los atacantes; en la segunda, los piratas lograron llegar hasta la línea de picas e intentaron arrancarlas de las manos españolas. Pero Carrión había ordenado untar las astas con sebo, y los piratas resbalaban una y otra vez sin conseguir arrebatarlas, cayendo bajo el filo de los rodeleros. Cuando llegó la tercera carga, a los españoles se les había agotado la pólvora.