Dos expediciones, dos filosofías: perros noruegos contra ponis y motos de nieve británicas
A finales de 1911, dos expediciones se lanzaron casi en paralelo hacia el único punto geográfico significativo que el ser humano no había pisado nunca: el Polo Sur. El noruego Roald Amundsen partió de su base de Framheim el 19 de octubre con cuatro hombres, cuatro trineos y 52 perros, usando esquís y ropa de piel adaptada al frío extremo. El británico Robert Falcon Scott salió una semana después desde Cabo Evans con ponis mongoles, motos de nieve experimentales y trineos tirados a mano, además de perros. Amundsen quería llegar el primero; Scott quería además hacer ciencia por el camino. Los ponis, mal adaptados al hielo, y las motos, poco fiables, resultarían decisivos en el desenlace.