Draconum
Hic Sunt Dracones
Donde los mapas terminan, comienza la historia

Los holandeses recuperaron Breda doce años después: la victoria del cuadro fue más duradera que la real

En 1637, apenas doce años después de la rendición inmortalizada por Velázquez, el ejército de las Provincias Unidas, al mando de Federico Enrique de Orange-Nassau, recuperó Breda tras un nuevo asedio. La conquista española, que en el cuadro parece definitiva y gloriosa, había durado poco más de una década. La pintura de Velázquez, sin embargo, sobrevivió mucho más que la posesión militar de la ciudad: hoy es una de las obras más admiradas del Museo del Prado, y el gesto de Spínola sigue citándose como ejemplo de nobleza en la guerra, aunque el imperio que representaba ya hubiera empezado a resquebrajarse.