El Hindenburg era el objeto volador más grande jamás construido por el ser humano
Botado en 1936, el zepelín alemán LZ 129 Hindenburg medía 245 metros de largo —casi tres veces la longitud de un Boeing 747— y podía cruzar el Atlántico en poco más de dos días, transportando pasajeros en camarotes con salón de fumar, comedor y hasta un piano de aluminio aligerado. Era el buque insignia de la aviación comercial de la Alemania nazi, símbolo de modernidad y orgullo tecnológico, y había completado con éxito decenas de travesías transatlánticas antes de aquel mayo de 1937.