El Hindenburg se incendió en segundos mientras aterrizaba en Nueva Jersey
El 6 de mayo de 1937, mientras maniobraba para atracar en la base naval de Lakehurst, Nueva Jersey, tras cruzar el Atlántico, el Hindenburg estalló en llamas y quedó reducido a una estructura calcinada en apenas 34 segundos. El zepelín iba inflado con hidrógeno, un gas altamente inflamable, porque Estados Unidos había impuesto un embargo sobre el helio —mucho más seguro pero estratégicamente valioso— que impedía a Alemania comprarlo. La causa exacta de la ignición, si una chispa de electricidad estática o un fallo mecánico, nunca se determinó con certeza absoluta.