Murieron 36 personas, pero la mayoría de los pasajeros sobrevivió saltando de la nave en llamas
De las 97 personas a bordo, 35 murieron en el acto o poco después, además de un trabajador de tierra, pero 62 personas sobrevivieron, muchas de ellas saltando desde alturas considerables cuando la estructura ardiendo se acercó lo suficiente al suelo. Las imágenes del desastre, capturadas por varios fotógrafos que habían acudido a cubrir lo que se esperaba fuera una llegada rutinaria, dieron la vuelta al mundo y acabaron de un plumazo con la confianza pública en los zepelines. La era de los dirigibles comerciales terminó esa misma tarde.