Draconum
Hic Sunt Dracones
Donde los mapas terminan, comienza la historia

Al ver caído el estandarte, decenas de miles de guerreros mexicas se dieron a la fuga

En cuanto los guerreros mexicas vieron el estandarte de guerra en manos de los españoles, la batalla se deshizo casi de inmediato: sin esa enseña, muchos consideraban imposible seguir combatiendo con garantías, y el ejército, muy superior en número apenas minutos antes, se dispersó en desbandada. Fue la última oportunidad real que tuvo el Imperio mexica de acabar con Cortés. Los españoles, exhaustos pero con vida, llegaron al día siguiente a territorio tlaxcalteca, donde descansaron semanas antes de reorganizar la campaña que terminaría, un año después, con la caída de Tenochtitlan.