El Papa escapó por un pasadizo secreto momentos antes de que las tropas entraran en el Vaticano
Clemente VII se encontraba rezando en la basílica de San Pedro cuando comenzó el asalto final, y solo pudo escapar gracias al Passetto di Borgo, un pasadizo fortificado y elevado que conecta directamente el Vaticano con el castillo de Sant'Angelo, construido siglos antes precisamente para situaciones de emergencia como esta. El propio Papa, junto a una veintena de cardenales, cruzó el pasadizo prácticamente en el último momento, mientras las tropas imperiales ya tomaban las calles cercanas. Quedó atrapado en la fortaleza durante semanas, viendo arder buena parte de la ciudad que gobernaba desde una simple ventana.