Cíbola resultó ser un pueblo zuñi de adobe de apenas doscientos guerreros, sin oro por ningún lado
El 7 de julio de 1540, tras meses de marcha extenuante a través de desiertos, Coronado y su vanguardia avistaron por fin Cíbola: no era una ciudad de oro, sino Hawikuh, un pueblo zuñi de adobe con apenas unos 200 guerreros. Los soldados, defraudados, maldijeron al fraile Marcos de Niza por sus exageraciones, y este tuvo que regresar avergonzado a México poco después. Coronado tomó el pueblo por la fuerza tras un breve combate y lo rebautizó como Granada, pero no encontró ni rastro del oro prometido.