Draconum
Hic Sunt Dracones
Donde los mapas terminan, comienza la historia

Persiguieron otra ciudad de oro llamada Quivira hasta Kansas, guiados por un cautivo que los engañaba a propósito

Sin oro en Cíbola, Coronado se dejó guiar por un indígena cautivo apodado "el Turco", que aseguraba conocer otra ciudad legendaria, Quivira, todavía más rica, situada muy al este. La expedición cruzó parte de los actuales Texas, Oklahoma y Kansas persiguiendo el espejismo, hasta que se descubrió que el Turco los había estado engañando deliberadamente para perderlos en las llanuras, con la esperanza de que murieran de hambre. Quivira resultó ser un simple asentamiento de indios wichita, sin más riqueza que sus cosechas. Coronado ordenó ejecutar al Turco y regresó a México en 1542 con apenas 100 de los cerca de 400 españoles que habían partido, sin oro, sin gloria, y con la salud arruinada tras una caída de caballo.