Draconum
Hic Sunt Dracones
Donde los mapas terminan, comienza la historia

Treinta naves francesas saquearon la costa gallega mientras la flota de Bazán aún no estaba lista

A comienzos de julio de 1543, el gobernador de Fuenterrabía avisó a Bazán de que treinta naves habían sido avistadas en el Cantábrico. Era la flota francesa armada en Bayona, al mando del que pasaba por ser el mejor marino de Francia, el señor de Saane, que ya había apresado dos naos españolas cargadas de lana con destino a Flandes. La escuadra enemiga pasó a la vista de Laredo, pero la flota de Bazán todavía no estaba lista para hacerse a la mar. Días después llegaron noticias mucho más graves desde Galicia: los franceses habían desembarcado infantería y saqueaban pueblos y ciudades de la costa gallega sin encontrar resistencia. Bazán no podía esperar más. Completó su dotación con quinientos arcabuceros de las tropas fronterizas, puestos a las órdenes del capitán Pedro de Urbina, y zarpó en persecución del enemigo con la flota que había logrado reunir en Laredo.