Los portugueses traicionaron una tregua y capturaron a Urdaneta y otros supervivientes en las Molucas
En plena guerra de Tidore y Ternate, los portugueses ofrecieron en varias ocasiones acuerdos de paz a los españoles, agotados tras años de combates y aislamiento total del mundo europeo. Varios cronistas —entre ellos el propio Andrés de Urdaneta, entonces apenas un adolescente embarcado en la expedición— describieron estos acuerdos como tretas para capturar o eliminar a los supervivientes una vez bajaban la guardia, confiando en la palabra dada. Urdaneta sobrevivió a estos años de cautiverio y conflicto, una experiencia que marcaría su carácter y conocimientos náuticos, antes de regresar finalmente a España en 1536, donde se convertiría después en el navegante clave del tornaviaje.