Draconum
Hic Sunt Dracones
Donde los mapas terminan, comienza la historia

Al rendirse, los españoles descubrieron que el barco inglés estaba peor que el suyo

Cuando la tripulación del Glorioso, ya sin munición, fue trasladada al navío inglés tras la rendición, comprobaron con sorpresa que su captor apenas se sostenía a flote: aparejos destrozados, casco acribillado de impactos y un número de bajas tan elevado como el de su propio barco. Muchos supervivientes españoles coincidieron después en sus relatos en que, de haber tenido pólvora para un asalto más, podrían haber forzado la victoria en lugar de la rendición, dado el estado calamitoso en el que se encontraba también el barco vencedor tras semanas de combates sucesivos.